“Cuando ves a alguien, no te has preguntado: ¿Qué pasa dentro de su cabeza?”
Una película ideal, para que padres y madres vean de forma compartida junto a sus hijos/as, en este largo tiempo común dentro de casa, es la película Intensamente. Film de la Productora Pixar, dirigida por Pete Docter y Ronnie del Carmen.
La película, de animación digital, busca representar en modo dibujos lo que sucede al interior de la mente de una niña de 11 años llamada Riley. En el interior de Riley conviven las emociones, ilustradas en 5 divertidos y coloridos personajes, que vienen a representar un grupo característico de 5 emociones básicas, las cuales están presente en el día a día de Riley: Allí nos encontramos con Alegría, Tristeza, Furia, Desagrado y Temor. Podremos conocer como estas emociones interactúan en su vida cotidiana y están presentes en su ciclo vital. La construcción de los personajes animados y su caracterización como cada una de las emociones descritas, fue asesorada por dos destacados profesionales de la psicología, el célebre Paul Ekman, psicólogo reconocido por sus trabajos sobre las emociones y expresiones faciales, así como por Dacher Keltner, profesor de psicología en la Universidad de Berkeley.
Intensamente esta llena de hitos significativos y divertidos momentos, que van configurando la vida de Riley y nos muestran como sus emociones, recuerdos y pensamientos van condicionando su forma de conocer el mundo y relacionarse con los demás. Cada una de estas emociones por sí mismas o en interacción con las otras, son relevantes en uno u otro momento del día para nuestra protagonista.
Cada emoción es importante y por ello es necesario validarlas en la infancia, favoreciendo la estabilidad de éstas y su regulación por parte de padres y/o cuidadores. El adecuado desarrollo afectivo en esta etapa de la vida es crucial para el bienestar infantil y la salud mental. La película nos permitirá reconocer por lo menos 5 emociones -Alegría, Tristeza, Furia, Desagrado y Temor- y su significativo rol.
Intensamente, podemos decir, es una oportunidad de compartir con los hijos/as y a la vez una lúdica aproximación en familia a conocer ese mundo un tanto desconocido pero tan relevante como el de las emociones.
