En la infancia recibimos todo tipo de mensajes -verbales y tácitos- que perfilan nuestra creencia respecto a nuestra importancia y valor. Y nos llevamos estos mensajes a la adultez.
Edith Eger
La salud mental infantil podemos definirla como un estado de bienestar en la que -niños y niñas- pueden realizar sus actividades cotidianas infantiles sin mayores dificultades, además de tener la capacidad de enfrentar el estrés cotidiano al cual podrían estar expuestos. El estado de bienestar infantil no es solo emocional, sino que también físico y social.
Un niño/a con una adecuada salud mental es un niño/a que tiene herramientas para enfrentar los problemas propios de su cotidianidad infantil, podrá desempeñarse bien tanto en la escuela, como en la relación con sus pares, la familia y en su comunidad.
La salud mental infantil está estrechamente ligada con la sensación de bienestar, tranquilidad y seguridad que experimenta el niño en su desarrollo, así como en relación con una adecuada autoestima, es decir, el niño tendrá una percepción positiva de si mismo, se sentirá orgulloso de sus logros, confía y se siente seguro de sus competencias, pero al mismo tiempo reconoce sus errores y los acepta. Los niños y niñas con esquemas saludables cuentan con herramientas para afrontar el estrés cotidiano, como para sobrellevar las dificultades que se pudieran presentar en edades tempranas.
La familia, la escuela y la comunidad son factores promotores de la salud mental infantil, al promover recursos y habilidades socio afectivas que potencian el desarrollo armonioso del niño.
Los primeros años de vida del ser humano constituyen una etapa sensible y crucial para el desarrollo, por ello, es fundamental favorecer la salud mental en edades tempranas, garantizando de esa manera un adecuado desarrollo psicológico, que les permita alcanzar el máximo de sus potencialidades y bienestar.
Debemos poner énfasis en que la salud mental es un recurso que se puede aprender, por esa razón, la infancia es la etapa crucial para atender la salud mental infantil, y de esta manera prevenir futuros problemas psicológicos.
