“La educación consiste en ayudar a un niño a llevar a la realidad sus aptitudes”
Erich Fromm
Las vacaciones de verano suelen ser ese espacio del año donde niños y niñas tienen más tiempo del habitual. Es aquel momento cuando los horarios y las normas tienden a ser más flexibles y la diversión ocupa gran parte del día.
El inicio del nuevo año escolar les exige a los niños dejar atrás ese tiempo de diversión libre, para comenzar una nueva rutina, acompañada de nuevos horarios, tareas, deberes, primeras interacciones -nuevos compañeros y compañeras, nuevos profesores-. Para algunos niños adaptarse a esta nueva rutina puede resultar no del todo fácil y podrían suponer la presencia de cierta ansiedad, irritabilidad y angustia.
Por ello, es necesario recordarles a los niños que resulta del todo natural -en ocasiones- sentirse ansioso frente a las nuevas situaciones por vivir. Los cambios de rutinas pueden estresarnos a todos, también a los adultos.
Es importante que los padres generen espacios de contención, de conversación con los niños, de preguntar a ellos como se sienten. El afecto, los cuidados y el respeto tienen una gran influencia sobre los niños y niñas y su salud mental. La expresión de sus emociones, en un ambiente contenedor y respetuoso, les hará sentirse protegidos y queridos, dándoles la seguridad necesaria para enfrentar los nuevos desafíos.
Los niños necesitan un ambiente de estabilidad y coherencia para su adecuado desarrollo psicológico. Por ello es fundamental que la nueva rutina y los nuevos horarios sean claros y conocidos por los niños y niñas, lo que les permitirá disminuir la incertidumbre de las nuevas experiencias.
Destacar los aspectos positivos que trae la nueva rutina escolar les ayudará a disminuir la ansiedad, tanto como a enfrentar los nuevos desafíos desde una perspectiva menos angustiante. Por ejemplo: Promover la interacción con nuevos compañeros, resaltar lo divertido de reencontrase con antiguos amigos del colegio, la importancia de interactuar, compartir experiencias y jugar con otros pares. Se trata, por último, de intentar hacer de las nuevas experiencias escolares algo estimulante, atractivo y mucho menos estresante.
